En 2017, ETF ha decidido reestructurar su organización en torno a competencias que puedan responder a las nuevas necesidades de los mercados de infraestructuras de transporte, declarar la prevención de los riesgos como una prioridad absoluta en el centro de la fabricación y reforzar su organización en el territorio. Esta organización garantiza una mayor reactividad operacional de sus equipos, en calidad y en seguridad, así como un análisis más preciso y anticipado de las expectativas de los clientes.

 

En los mercados, ETF ha sabido especialmente tomar la dirección de las actividades de regeneración de las redes de ferrocarril, que se han convertido en una prioridad en lo tocante a las inversiones en la red ferroviaria nacional. Signo de esta nueva dirección: el inicio de las obras de sustitución en Zona Densa y del programa de renovación de las vías Vigirail. ETF ha ganado importantes contratos, especialmente la renovación de la catenaria del RER C y las obras de sustitución de las líneas nacionales.

 

Además, ETF ha confirmado su presencia en los mercados del transporte urbano, para la extensión de la línea 11 del metro de París, la construcción de nuevas líneas de tranvía en Caen, Lyon, Burdeos, Saint-Etienne y Niza, y para las primeras grandes obras de renovación de las redes de tranvía francesas creadas en los años 80 y 90, como Orleans, Nantes y Estrasburgo.

El nivel internacional, ETF continúa su progresión al lado de VINCI y de Eurovia. En África, con la continuación de los proyectos del metro de El Cairo, las obras de sustitución de la transgabonesa, un primer contrato con VINCI en Guinea-Conakry. En el continente americano, con el contrato de mantenimiento del metro de Santiago de Chile y numerosos proyectos con Rail Cantech en Canadá. En Europa, con la firma de un importante contrato para ETF Polonia y la adquisición de TGH, una filial alemana en un mercado de mucho futuro. Y si esta adquisición representa una primicia para ETF, su crecimiento externo no debería pararse en 2018.